domingo, 24 de mayo de 2009

Viendolo desde el huracán



Fue y así, como un tropel sin aviso, como pasar simplemente sin querer y aun sin pedir permiso, así llego tu huracán… total abrumador simplemente arrollador.
Mírese mi vera firme y sie
mpre sincera, agobiada ante tales fuerzas, sin las costumbres de estas rudezas… simple débil, completamente vulnerable.
Este soy ahora escombros de un antes, ruinas del hoy y obscuros devenires de un mañana determinante… confuso cansado, milimetricamente aminorado.

Dime ahora quien te crees tu… con tus desplantes de reina
Con tus aires incesantes de etérea belleza
Si bien sabes del encanto irradiante de tu rostro supremo
No te burles de lo que sabes que no sera eterno

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